¿Es segura tu piscina? Algunos consejos para un verano sin incidentes

Durante los meses de marzo y abril, comunidades de vecinos, clubes sociales y propietarios de piscinas privadas comienzan a planificar su temporada de verano. Además de garantizar la máxima higiene en nuestro recinto desde el punto de vista de la calidad del agua y de los productos químicos que empleamos, es importante prestar especial atención a la seguridad física  y eventuales conflictos entre sus usuarios.

Aunque en España no hay una normativa homogénea que regule la seguridad en las piscinas, las distintas comunidades autónomas contemplan elementos comunes de obligado cumplimiento. Si tienes dudas sobre los trámites legales, tratamiento de aguas, personal de socorrismo y control de acceso o sobre el mantenimiento diario de tu piscina, Gestliman puede ayudarte.

Os dejamos algunos consejos para mejorar la seguridad de vuestro recinto:

1.Normas de uso

Todas las piscinas deben disponer de una normativa de régimen interno ubicadas en una zona visible en las que se recojan horarios de apertura y cierre, instrucciones de uso, aforo máximo, accesiblilidad, etc. Estas normas deben redactarse de forma clara y concisa y regular cuestiones como el consumo de bebidas y alimentos en el recinto, acceso de carros infantiles, indumentaria,  uso de colchonetas, entre otros. Si es preciso, para garantizar una convivencia óptima, se establecerá un régimen sancionador dirigido a quienes incumplan dichas normas. Ejemplo de normas de uso de la piscina.

2. Señalizaciones

Deberemos señalizar, como mínimo:

  • Zonas de entrada y evacuación
  • Medidas de profundidad del agua tanto en el vaso como en el andén (borde), para que sea visible dentro y fuera del agua.
  • Aforo máximo del recinto y del vaso
  • Puntos de seguridad y atención al usuario (puesto del socorrista), si procede
  • Separación de piscinas de uso infantil, en su caso

3. Calidad del agua

El agua de la piscina debe ser controlada de forma periódica para garantizar su salubridad y evitar a los usuarios daños (infecciones, reacciones cutáneas, etc) derivados de una aplicación incorrecta de los productos químicos. Este control se documentará en el libro de aguas, que debe estar en todo momento a disposición de cualquier usuario que lo solicite.

4. Socorristas

Si la ley nos obliga a disponer de personal de seguridad (piscinas de uso comunitario o público), debemos asegurarnos de que dispone de la titulación adecuada y reúne todos los requisitos necesarios para desempeñar este puesto.  Cada comunidad autónoma dispone de una reglamentación propia en cuanto a esta obligación. Consulta a una empresa especializada en gestión de piscinas si desconoces cuántos socorristas debe tener tu recinto.

Nuestro equipo puede hacer este trabajo por ti con las máximas garantías y con costes muy competitivos. No dudes en contactar con Gestliman si quieres tener un verano libre de incidentes.